Las cenas de empresa, el momento esperado para tener una aventura

Las cenas navideñas de empresa son el pretexto perfecto para estrechar lazos entre jefes y colegas. Pero hay ocasiones, y sobre todo tras unas copas de más, en las que estos encuentros se vuelven demasiado cercanos y se producen tensiones sexuales entre compañeros de trabajo. El portal de contactos Ashley Madison ha realizado un estudio entre 1.853 hombres y 1.767 mujeres para conocer si los españoles son propensos o no a tener una aventura durante las fiestas de empresa y detectar las excusas más recurrentes para no ser descubierto.
Según los datos del estudio, las mujeres tienen menos complejos a la hora de tener una aventura con un compañero de trabajo. El 62,4% de las mujeres encuestadas afirma haber tenido un lío amoroso durante una cena de Navidad de empresa. Por su parte, el 53,8% de los hombres encuestados afirma haber hecho exactamente lo mismo, aunque ambos sexos fijan sus objetivos sobre diferentes campos.

El 38,3% de las mujeres encuestadas ha mantenido en al menos una ocasión una aventura con un superior, seguido de un 25,6% que ha optado por una opción más discreta eligiendo a alguien de otro departamento. Un 24,6% ha tenido un affair con un colega de equipo durante una fiesta de empresa, mientras el 9,4% se ha lanzado a la piscina y ha caído en los brazos del mismísimo director general. Sólo el 2,1% de las encuestadas afirma haber tenido un lío con su asistente o becario.
El 33,8% de los encuestados optan por abandonar la cena separados, para evitar cualquier comentario jocoso al día siguiente
En relación a los hombres, un 43,2% confiesa haber mantenido una aventura con una colega de equipo durante una fiesta navideña, seguido de un 24,1% que ha elegido a alguien de otro departamento. El 18,3% se ha dejado seducir por su asistente y un 10,6% ha elegido a su superiora. Tan sólo el 3,8% de los hombres encuestados ha mantenido un romance con su directora general.
La táctica más utilizada tanto en hombres como mujeres para salir de una cena de empresa acompañado sin levantar sospechas es irse por separado. El 33,8% de los encuestados ha optado por esta opción para evitar cualquier comentario jocoso al día siguiente durante la hora del café. El 29,7% ha utilizado la excusa de compartir un taxi con esa persona especial de la oficina, seguido de un 20,1% que ha fingido estar cansado o con sueño para irse tempano y aprovechar la noche. El 16,4% se ha excusado en la embriaguez para no poder conducir y haber tenido que compartir coche para volver a casa.
Un encuentro fugaz Para el 77,4% de los encuestados, las aventuras vividas en alguna cena de trabajo han sido sólo un encuentro fugaz de una noche. Sólo un 22,6% afirma haber alargado la relación una vez pasada la resaca pre-navideña.
Christoph Kraemer, portavoz europeo de Ashely Madison, cree que “pasamos buena parte de nuestra vida en el trabajo. Por lo tanto, es comprensible que haya amistades e incluso sentimientos entre colegas. La cosa se puede complicar cuando en las fiestas de empresa –ayudados por el alcohol y la alegría del evento– se desarrolla algo más. Una aventura entre colegas cambia para siempre la relación laboral. Además un 62,3% de los hombres afirma no haber podido controlar los rumores y haber sido descubierto. Desde luego es mucho más seguro, confidencial y mejor para su carera profesional buscar una amante por internet”.